
Si hay en IMPULSA una frase más acertada para ilustrar los sentimientos, trabajo, preparativos, inconvenientes y toda clase de circunstancias a las que nos enfrentamos las últimas dos semanas, es esta: “Una experiencia que transforma vidas”.
Es así como nuestras gerentes de programas y cuatro de nuestros mejores instructores llegaron a impartir nuestros programas a los niños y jóvenes del Albergue Infantil “María Palmira Lavalle” y de la Casa Juvenil “Zac-Beh”, quienes se encuentran al cuidado del DIF Estatal.

Con programas adecuados y prácticamente personalizados para la situación especial de custodia por el Estado, en donde este se convierte en familia, para los niños y jóvenes que se encuentran en estos albergues, tuvimos la oportunidad de ofrecerles lo mejor de nuestra enseñanza, la cual se llevó a cabo en salones improvisados en dormitorios, patios de juegos, comedores y hasta oficinas administrativas de dichos albergues; poniendo a prueba la creatividad y el ingenio de nuestros instructores.
El cariño manifestado por los niños fue la mejor recompensa, sin embargo los sentimientos generados y nuestros deseos de continuar apoyando estas acciones fueron muy fuertes y en algunas ocasiones mucho más de lo que pensamos podríamos manejar.

Hoy IMPULSA CAMPECHE tiene 32 nuevos amigos a los que deseamos encontrarnos de nueva cuenta en otro ciclo escolar reintegrados a sus familias, en sus nuevas casas o en sus escuelas regulares.
IMPULSA Campeche agradece el apoyo ofrecido por el personal y directivos del Sistema DIF estatal y los albergues correspondientes, quienes nos dieron todas las facilidades para la aplicación de estos programas.
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