Los setentas…
En 1974 inició esta historia, con el nombre de DESEM (Desarrollo
Empresarial Mexicano). El Sr. William G. Slocum, Presidente de General
Motors México, en compañía de los señores
John M. Bruton, Al R. Wichtrich y John C. Langley, decidieron traer
al país, vía la AmCham (American Chamber), una franquicia
que adquirieron de “Junior Achievement”. Los socios decidieron
insertar su idea dentro del comité de educación de la
Cámara Americana. Empresas de carácter multinacional
formaron el cuadro de patrocinadores: GM, Procter & Gamble, Monsanto,
Purina, Sears, Du Pont, entre otras, otorgaron los primeros donativos.
Desde el primer año, Desem contactó a un grupo de jóvenes
del Instituto Juventud del Estado de México, enrolándolos
en su programa: “Empresarios Juveniles”. Uno de aquellos
estudiantes era Jaime Santibáñez, quien formó
parte, dos años seguidos, del naciente programa. Él
nunca imaginó que una visita a su preparatoria para formar
una “empresa juvenil” tuviera tanto impacto en su vida,
pues no sólo se inscribió con sus compañeros
en un grupo fabricante de pastas, sino que con el tiempo llegó
a dirigir los destinos de la institución.
El Sr. Slocum encabezó Desem y le cedió la estafeta
al Sr. Mario Rosas Ochoa, quien formó un Consejo dinámico,
muy emprendedor. Don Mario Rosas sumó a la causa a multitud
de ejecutivos, empresarios y profesionales. Pronto Desem empezó
a crecer. De hecho, desde su primer año Desem nació
también en la ciudad de Guadalajara, por iniciativa de Don
Luis Castañeda, con el Señor Adolfo Horn como promotor
en la perla tapatía.
Los ochentas…
Para los ochentas Desem ya estaba en Ciudad de México, en Guadalajara
y en Monterrey, las tres plazas donde la AmCham mantiene actividad.
Las “empresas juveniles” se abrieron camino en las escuelas
públicas y privadas, y pronto se multiplicaron por miles los
estudiantes, maestros y padres de familia interesados, consiguiendo
el apoyo de docenas de empresas patrocinadoras.
1984 fue un año importante para Desem; es cuando inició
la “internacionalización” al acudir los señores
Jaime Santibáñez y Carlos Sedano, directivos entonces,
al “National Junior Achievement Leadership Conference”
en Bloomington, Indiana. Lo que Jaime y Carlos vieron allá,
lo que aprendieron, cambió sus vidas y la de la institución
para siempre. Se percataron de tener un “tesoro” en las
manos y empezaron a hacerlo vivir. Apoyados en el joven Eduardo Mendoza,
comenzaron una serie de viajes de intercambio constante, entre Puerto
Rico, El Salvador, Estados Unidos y México, aparte de una relación
estrecha y dinámica entre las tres ciudades donde trabajaba
ya Desem.
Para finales de los ‘80 comenzó la expansión de
Desem, con oficinas en Cuernavaca, en Puebla y Hermosillo, además
de Guadalajara y Monterrey. Inició la participación
de un empresario cuyo actuar ha sido determinante para el crecimiento
de “Sistema Desem”, nombre con el cual se renovó
la imagen en su tiempo. Nos referimos a Juan Cintrón Patterson,
quien además de encabezar el cambio en México, en mancuerna
con Jaime Santibáñez, fundaron Junior Achievement Internacional,
con el concurso de México, Estados Unidos, Canadá y
El Salvador.
Eugene Latham, Jorge Berrueta, José Luis Newman, son los nombres
de empresarios que fueron Presidente en diversas etapas de “Desem”
llevándola, con esfuerzo, de ser una organización de
un programa educativo a contar con dos opciones: para bachillerato
y para escuela primaria.
En 1984 nació el “Foro Internacional de Emprendedores”,
en la Universidad La Salle de la Ciudad de México. Luego en
el CUM, más tarde en el ITESM, finalmente el FIE encontró
su casa en el Hotel Hacienda Cocoyoc, creando una relación
entre la institución y dicha empresa hotelera que sería
verdaderamente legendaria en la vida de miles de jóvenes desde
hace 20 años. Hoy en día, el FIE tiene tres ediciones,
Argentina y Guatemala se han sumado como países que operan
la misma fórmula.
A mediados de la década, Desem se separó de la AmCham
y decidió caminar por cuenta propia. Con oficinas aparte y
una estructura renovada, se inició un camino de crecimiento
con respaldo de la Agencia Internacional para el Desarrollo, AID,
además de numerosas empresas que donaron recursos, como Bimbo,
Coca Cola, Bancomer, Banamex, Alpura, Avon, Bacardí, IBM, Comercial
Mexicana y muchas más.
Para fines de los ‘80, “Sistema Desem” era una realidad
en numerosas ciudades: más de quince plazas, desde Baja California
hasta Yucatán. Uno de quienes inspiraron esta expansión
fue el Ing. Faustino Fernández, quien siendo presidente en
Hermosillo proyectó el centro de mayor impacto y crecimiento,
y siendo consejero nacional de Coparmex logró la firma de un
convenio que permitió que Desem llegara con sus programas a
múltiples ciudades más.
Los noventas…
En 1992 nació el “Salón del Empresario en México”,
contando desde el comienzo con el Grupo Editorial Expansión
como socio del programa.
Nuestra interacción con Junior Achievement ya era plena, participando
activamente en las decisiones y actividades de esta institución
y jugando un papel de liderazgo en Latinoamérica. A esta altura
Desem ya era conocida en múltiples escuelas de todo el país,
como institución pionera en la formación de programas
emprendedores, como los del ITESM, del ITAM, la UNAM, el IPN y muchas
otras universidades del país.
Se fueron conformando una red de programas desde primaria hasta universidad,
y fuimos relacionándonos con autoridades educativas de múltiples
instituciones. Continuamos el FIE, el Salón del Empresario
en México, y se formaron centros en estados tan distantes como
Campeche o Ciudad Juárez.
A finales de esta década se crearon programas de “nueva
generación”, según rezaba la propaganda: los simuladores
de negocios. Con el respaldo de Microsoft, AT&T, HP, Grupo Posadas,
Entrepreneur y Banamex, incursionamos en certámenes vía
Internet.
Paulino Rivera Torres Mansi, quien encabeza el Hotel Hacienda Cocoyoc,
fue nombrado presidente del Consejo iniciando una etapa de franca
consolidación. Desem pasó a ser parte valiosa de numerosas
escuelas, hasta sumar 942, reunió a más de 50 empresas
patrocinadoras y 19 centros afiliados.
Durante el periodo de Rivera Torres se ha logrado la diversificación
de Desem, contando con programas desde la escuela primaria hasta la
universidad. Se logró también la integración
de un grupo de consejeros participativo y de trabajo constante y se
logró sentar las bases de una organización que ahora,
con el nombre de “Impulsa”, se proyecta hacia el futuro
con espléndidas posibilidades. |